26/12/10

Galletas (con pasta sableux)

Después de haber probado diversas recetas de pastas y galletas casi puedo decir que ésta es la que más me gusta. La textura es perfecta, se desmigan en la boca y el sabor es suave. La receta la he obtenido en el blog de un chico de la Escuela de Hostelería y Turismo de Alcala (http://ehtalcalapastry.blogspot.com/). Si están formando profesionales, digo yo que les darán recetas "maestras". También hice la semana pasada Roscón de Reyes siguiendo sus indicaciones y ha sido el mejor hasta la fecha. Yo he hecho algunas variaciones en la receta original.

Ingredientes
300 g de mantequilla a tempera ambiente
150 g de azúcar glas (sirve con moler en casa azúcar normal)
75 g de almendras tostadas (no importa si llevan sal)
1 huevo
1 sobre de azúcar vainillado
500 g de harina de trigo normal

Elaboración
Si tenemos un robot de cocina lo mejor es que pulvericemos el azúcar y lo reservemos. Lo mismo haremos con la almendra. Si compramos la almendra ya molida, debemos tostarla ligeramente en una sartén o en el horno, de esta manerá dará más sabor.
Si hacemos la masa en amasadora, mezclamos a velocidad máxima la mantequilla, el azúcar pulverizado, el huevo y el azucar vainillado hasta obtener una crema homogénea. A continuación bajamos la velocidad al mínimo y añadimos la almendra. Justo después incorporamos la harina y mezclamos hasta obtener una masa homogénea (no conviene amasar mucho). Hacemos una bola con la masa y la cubrimos con un film transparente. Dejamos que la masa repose en el frigorífico al menos dos horas.
Tras el reposo inicial, procedemos a formar las galletas. Vamos estirando porciones de masa y las dejamos con un grosor de 0,5 cm. Yo me ayudo con unos listones en los que apoyo el rodillo. Con los cortapastas que tengamos, o con un vaso, vamos formado las galletitas. Las hemos de depositar en un bandeja, y reposarán otra hora en el frigorífico antes de hornearlas. Tomaremos la precaución de colocarlas sobre un papel de horno para que no se peguen entre sí.
Pasado el segundo tiempo de reposo, precalentamos el horno a 180ºC y vamos colocando las pastas en la bandeja.  Podemos pintarlas con huevo, cubrirlas con azúcar, o colocarles encima una cereza o un fruto seco (Yo estaba un poco perezoso y las dejé tal cual). Lo mejor será que utilicemos bandejas de aluminio cubiertas con papel de hornear, así no se quemarán por debajo. Si no tenemos, ponemos papel de aluminio en una bandeja normal y después pondremos encima el papel de hornear. Las vamos a cocer 15 minutos a altura media.
Cuando estén frías las guardamos en una lata si no se las comen todas antes. Son dignas de un Príncipe de Gales.


1 comentario:

Julia dijo...

Éstas galletas son deliciosas, encantan tanto a mayores como pequeños, las suelo preparar a menudo.
Un beso

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