14/3/09

Torrijas o Picatostes de Natillas

Continuando con recetas propias de la Cuaresma y de la Semana Santa, llega ahora el turno de las torrijas o picatostes, que es como llamamos en Asturias a las torrijas. A mi particularmente las torrijas no me entusiasman mucho, pero bañadas en natillas me gustan un poco más.


Ingredientes:

Para las natillas:

1 litro de leche entera
6 yemas de huevo
1 cucharada de postre de maicena
8 cucharadas soperas de azúcar
1 cucharada sopera de azúcar vainillado
1 rama de canela

Para las torrijas:
10 rebanadas de pan de molde para tostadas (de las gruesas)
Harina para rebozar
Aceite de girasol para freír

Elaboración:

En primer lugar vamos a preparar las natillas. Reservamos una taza de leche, y el resto lo ponemos en una cacerola al fuego, junto con la rama de canela, el azúcar y el azúcar vainillado. En la taza de leche que hemos reservado desleímos las yemas con la cucharadita de maizena. Cuando la leche haya hervido unos minutos, le agregamos la mezcla con las yemas y removemos unos minutos más, sin necesidad de que vuelva a hervir, pero casi...
Mientras tanto, habremos quitado la corteza al pan de molde y lo habremos partido en triángulos o rectángulos. Lo colocaremos en una bandeja o en una fuente y lo bañamos con las natillas bien calientes, para que se empape bien. Le damos vuelta para que se impregne bien por ambos lados. Debemos dejar el pan remojando en las natillas hasta que se enfríen por completo.


Cuando las natillas con el pan estén frías, ponemos una sartén con abundante aceite al fuego. Cuando el aceite esté bien caliente, freimos las torrijas, que previamente habremos pasado por harina. Les damos la vuelta cuando se hayan hecho por un lado y las vamos sacando de la sartén para colocarlas sobre papel absorvente y retirar así el exceso de aceite. Las podemos tomar frías o calientes.

13/3/09

Tarta de queso para comer con las manos

Hace tiempo que vi esta receta en "La cocina de Auro", que tiene unas recetas que merecen el calificativo de fórmulas maestras. Así llamo yo a las recetas que son infalibles.

Supongo que alguna vez habréis comprado una tarta de queso que venden en las charcuterías y os habréis preguntado cómo se hace... Bueno, por lo menos, a mi me ha pasado. Y gracias a Auro ya la puedo hacer en mi casa.


Ingredientes:

500 g de requesón
125 g de azúcar
6 huevos
La ralladura de la piel de un limón
50 g de harina
Margarina y 4 galletas molidas para el molde

Elaboración:

En primer lugar tenemos que preparar el molde, lo engrasamos con margarina y lo espolvoreamos con las galletas molidas. A continuación encendemos el horno a 180ºC y dentro ponemos agua en un recipiente o una bandeja (así se irá calentado). Esto es porque vamos a hornear la tarta el baño María; de esta forma nos quedará más suave y esponjosa.
Con la ayuda de las varillas de la batidora, montamos las claras a punto de nieve; cuando estén firmes, vamos incorporando el azúcar poco a poco, hasta obtener una especie de merengue.

Por otro lado, con el brazo de la batidora hacemos una papilla con las yemas, el requesón, la harina y la ralladura del limón. Mezclamos esta crema con el merengue anterior, haciendo movimientos envolventes con la espátula para que la preparación no pierda aire. Vertemos la masa en el molde y lo colocamos dentro del recipiente o de la bandeja con el agua que preparamos al inicio (yo pongo un dedo de agua en la bandeja del horno). Lo dejamos que se cueza unos 45 minutos, estará cuando al pincharlo con un cuchillo éste salga limpio.

Sacamos la tarta del horno y la dejamos enfriar; veremos cómo va perdiendo volumen a medida que se enfría. Cuando el pastel se haya enfriado por completo lo desmoldamos y lo adornamos a nuestro gusto. Debemos guardarlo en el frigorífico.

10/3/09

Buñuelos de bacalao

Hoy toca otra receta muy propia de Cuaresma: los buñuelos de bacalo. (Pili, no te quejarás, ¡por fin los pongo en el blog!).

Mi abuela Sara hacía unos fritos de bacalao de rechupete, además eran de esas recetas de posguerra que llevaban poco bacalao y que en cambio parecía que llevaban un montón... La lástima es que la fórmula maestra estaba en su cabeza y se fue con ella... He preguntado a sus vecinas y las de su quinta, para ver si alguien se acordaba de la receta, pero no hubo suerte. Supongo que la aprendería en alguna casa en la que sirvió cuando era joven. En cualquier caso, aquí va esta fórmula tratando de reproducir el sabor de los fritos de "Güelita".


Ingredientes (para 6-8 personas)
250 g de bacalao desalado
3 dientes de ajo
2 cucharadas de perejil picado
50 ml vino blanco
Agua
Sal
Aceite de oliva

Masa de buñuelos

125 g de harina
2 huevos
1 cucharadita de café de sal
2 cucharadas soperas de aceite de oliva
1 sobre de levadura química (Royal)
150 ml de agua

Aceite para freír

Elaboración:
Vamos a preparar el bacalao en salsa verde, porque si no, resultaría muy insípido. En una cacerola a fuego medio ponemos 3 cucharadas de aceite de oliva y doramos un poquito el perejil y los dientes de ajo picados, a continuación añadimos el bacalao en trocitos y le damos unas vueltas. Incorporamos el vino blanco y cubrimos con agua (cubrir significa en este caso que el agua llegue a la altura del bacalao, nada de “ahogarlo”). Dejamos que se cueza de 5 a 10 minutos, hasta que la salsa se reduzca y el bacalao se deshaga. Salamos al gusto.

Ahora vamos a preparar la masa de los buñuelos. Separamos las claras de los huevos. Las claras las montamos a punto de nieve (aunque creo que podemos prescindir de este paso si andamos apurados). En una fuente mezclamos las yemas, con el aceite y el agua, a las que añadiremos la harina con la sal y la levadura. Finalmente, con cuidado incorporamos las claras.


Una vez que tenemos el bacalao listo, lo deshacemos con un tenedor y lo mezclamos con la masa. Si vemos que la mezcla está muy rala podemos agregar más harina. Para que os hagáis una idea la textura debe ser como la de la mezcla para hacer las magdalenas de chocolate y nuez (menudo ejemplo el mío…).

Podemos reservar la mezcla y freír los buñuelos cuando queramos. Para ello ponemos aceite abundante en una sartén, a fuego medio-fuerte, y vamos poniendo cucharadas soperas de masa. Si los buñuelos se desparraman es porque les falta harina. Cuando se hayan hecho de un lado les damos vuelta y los hacemos del otro; luego los escurrimos sobre papel de cocina. Se pueden tomar fríos o calientes.